Descubre todo sobre la ropa de bebé recién nacido para niño y niña

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Si hay un momento en el que los padres tienen especiales dudas en cómo vestir a su hijo ese es el de su llegada al mundo, sobre todo, como es lógico en el caso de los papás primerizos. Tener unas nociones básicas sobre ropa de bebé recién nacido te resultará de lo más útil y te ayudará a disiparlas.

Pensar lo que  vas a necesitar tener preparado en casa una vez lleguéis del hospital es crucial para comenzar la maravillosa aventura de la maternidad de una forma segura. Nadie dice que luego, según vaya discurriendo el día a día, no te puedas ir haciendo con algunas prendas que detectes que te falten pero ya se sabe que, cuantos más aspectos tengamos controlados desde el comienzo, mejor, pues menores serán los imprevistos.

¿Qué es la ropa bebé recién nacido y para qué sirve?

La ropa para el bebé recién nacido es uno de los complementos básicos que va a precisar tu bebé desde el mismo momento que vea la luz. Es muy importante que cumpla con una serie de características básicas pues seguro que ya tienes claro que no es lo mismo vestir a un adulto que a un bebé que acaba de nacer y cuya piel es de lo más delicada.

Además un recién nacido tiene una serie de necesidades (como pueda ser del cambio continuo de pañales) que hace aún más recomendable que se ponga especial énfasis en la adquisición de aquellas prendas que se han diseñado teniendo en cuenta todos y cada uno de estos aspectos.

La ropa de un bebé que acaba de nacer es tanto aquella que lucirá en la calle, que con independencia de que te guste en un estilo más tradicional o más moderno, igualmente le hará parecer un “dulce”, ya que no hay nada más tierno que un bebé de pocos días o semanas, como aquella que le pondremos para estar en casa, cómodo y fresquito o calentito, dependiendo de la estación del año en la que nos encontremos.

A la hora de comenzar a hacer acopio de ella, lo normal es hacerlo en torno a las 20 semanas de embarazo, pues ya tendremos claro cuál es el sexo de nuestro futuro bebé, si bien esto es algo que resulta indiferente a muchos padres de hoy de cara a las compras para vestir a su chiquitín.

Lo más recomendable es que comiences llevándote a casa todo aquello que vaya a utilizar desde los primeros días hasta los 3 meses de edad. Ahora bien, si por ejemplo estás inmersa en una época de rebajas y ves la posibilidad de hacerte con prendas de tallaje un poco mayor que tu bebé podrá estar utilizando unos meses más adelante, cómpralas a buen precio y olvídate de su adquisición posterior, pues tu hijo va a crecer mucho antes de lo que imaginas y hasta de lo que seguramente deseas.

 

¿Cómo son las compras ideales de ropita para recién nacido?

En muchas ocasiones y hasta sin darte cuenta te pasará que, al igual que te ocurre con tu propia ropa, de repente te encuentras con que   ya tienes marcas de prendas de recién nacido que se han convertido en tus predilectas. Hacer caso de los expertos consejos de los dependientes de las tiendas de estas firmas te vendrá fenomenal, con independencia de que se trate de un establecimiento físico u online, pues tanto en uno como en otro tendrás un asesoramiento personal garantizado. La consulta en tu entorno tampoco estará de más. Aunque los tiempos hayan cambiado, y mucho, tu madre sigue sabiendo de sobre cómo vestir a un bebé y si tienes una hermana, prima o amiga que haya sido mamá antes que tú, igualmente son una rica fuente de información.

 

La talla, una cuestión muy a tener en cuenta

No habrá persona que haya vivido la maternidad que no te recalque este dato. ¡Cuidado con las tallas! Y es que puedes comprar ropa de recién nacido desde talla 0. Hay que reconocerlo, ese es un tallaje que embauca. Diminuta ropita que parece pensada para vestir a un muñequito y con la que cualquier mamá piensa que su hijo parecerá “un caramelo”. No es para menos pero hay que razonar un poco y ser práctica.

No estamos diciendo que renuncies del todo a esas ricuras. Ni mucho menos. Tú hijo y tú bien merecéis un capricho, y dos, y tres. A lo que nos estamos refiriendo es a que no hagas un gran desembolso en unas prendas tan “a medida” que tengan los días contados. Piensa que apenas vas a poder presumir de su puesta unas cuantas veces cuando llegue el momento de que se le queden pequeñas y además hay que añadir el hecho de que eso en el caso de que tengas un bebé de peso mediano, pues si tu hijo viene al mundo con un peso y talla un poco por encima de la media, es posible que apenas pueda llegar a estrenarlas.

Así las cosas, la mejor solución pasa por adquirir prendas que directamente sean de la talla 0-3 meses con lo que te asegurarás un uso más prolongado. Puede que al principio no te guste vérselas un poco holgaditas o tener que dar una vuelta en sus pequeños puñitos pero tu sorpresa será mayúscula cuando compruebes que tal vuelta sobra en pocas semanas y que, de repente, la prenda pasa a ser rellenada “por completo”.

 

¿Cómo tiene que ser la ropita de bebé?

Las prendas con las que vestir a un bebé han de estar especialmente meditadas. Dejarte llevar por un antojo pasajero puede suponer tener que dejar abandonada esa prenda en un cajón y no volver a ponérsela. Una auténtica pena si tenemos en cuenta que en los primeros meses de vida de un bebé, el desembolso económico ha de ser considerable. Por tanto, a la hora de comenzar las compras para tu futuro hijo, piensa que su ropa esta tiene que ser:

Práctica

De nada va a servirte, por ejemplo, que un determinado pelele sea monísimo si a la hora de la verdad has de desvestirlo por completo para tener que cambiarlo. Tienes que procurar que se trate de prendas con las cuales poderlo hacerlo sin dificultad, como ya hemos indicado, de la forma más cómoda posible. Esto  implica que sus broches, siempre que se pueda, sean automáticos y además que se encuentren en hilera en el frontal de la prenda.

 

¡Cuidado con los cuellos!

La cabecita del bebé será probablemente la parte de su anatomía que más temas lastimar hasta que definitivamente adquieras destreza en la materia. Por ello debes tener especial cuidado en que los cuellos de su ropa no sean demasiado reducidos, pues introducir y sacar su cabecita te costaría demasiado esfuerzo.

Por otra parte, que las manguitas sean anchas también te va a resultar muy cómodo, pues unas mangas estrechas no te van a dejar margen de maniobra a la hora de vestirlo y van a ser motivo de posibles “agobios” que debes desterrar de tu vida.

Segura

Si hay una circunstancia que verdaderamente preocupa a los recién estrenados padres esa es la de la seguridad de sus bebés. La creación de una “zona de confort” para ellos es una de sus prioridades y,  el caso de la ropa, que es aquel elemento que desde el primero de sus días va a estar “piel con piel” con el bebé que acaba de nacer, no iba a ser menos.

Lo importante en este sentido es que aquellos broches automáticos a los que acabamos de aludir no estén sueltos y a su alcance en ningún momento, como tampoco deben estarlo los botones. Otro tipo de elementos que únicamente cumplen una función decorativa, como pasamanerías, lazos o cintas es mejor que sean evitados siempre que se pueda, pues lo cierto es que constituyen un riesgo innecesario de asfixia.

De buena calidad

Ya hemos hecho mención a lo rápido que crece un niño y a que, por tanto, invertir altas sumas de dinero en la ropa de canastilla no va a ser una buena inversión, pues muy pronto dejará de  utilizarla.

Nuestra recomendación es que compres a tu hijo únicamente el número de prendas que vaya a aprovechar pero eso sí, siempre que puedas, que sean de la mejor calidad. Para lograrlo, nada como decantarte por los tejidos más puros y naturales del estilo del lino o el algodón, con los que los recién nacidos han sido vestidos durante décadas.

Lo cierto es que hay cuestiones que mejor no cambiar y utilizar estos tejidos es fundamental para preservar a tu chiquitín de las numerosas alergias de las que están aquejados hoy en día muchos niños.

 

Un objetivo básico: evitar que coja frío al vestirse

Los enfriamientos a la hora de vestir a un bebé son muy habituales. Partimos de la base de que un recién nacido todavía no cuenta con la capacidad de regular de modo adecuado la temperatura de su pequeño cuerpecito, por lo que no le conviene las pérdidas de calor.

Para conseguir una temperatura ambiente idónea, que favorezca su relajamiento y que sea cálida pero no excesivamente caldeada, pon la habitación en torno a los 25 grados de temperatura.

 

Vestir a un recién nacido también es protegerlo

Aunque preparar la canastilla del futuro bebé que va a nacer sigue siendo una de las actividades favoritas de las embarazadas y que además cada día está más en auge, dada la enorme diversidad de marcas con diseños de lo más coloridos y atractivos que existen en el mercado, hay cosas que permanecen.

Tal es el símbolo de protección con el que las mamás asocian a la ropita para su bebé que algunas no olvidan incluir en las  de primera puesta, una o dos prendas de aquellas que han permanecido en su familia durante generaciones. Esto ocurre porque no hay acontecimiento que llame más al recuerdo y sensibilice más a una mujer que el nacimiento de sus hijos.

Entonces, ¿cuál es la mejor ropa para el recién nacido?

Ropa bebé recién nacido hay mucha y de la más variada. Pronto estarás familiarizadas con tus firmas de referencia que te irán atrapando con sus sucesivas y tiernas colecciones.

Espacios online como Amazon te ofrecen la posibilidad de elegirla tranquilamente desde casa, con una excelente relación calidad-precio y con una diversidad digna de mención. Afamadas marcas como RETUROM, Tefamore, Severyn, Happy cherry, Overdose, La Cestita del Bebé, QHGstore, BebeDeParís, HAPPY ELEMENTS, M&A, El Jardín de Nana, Pixnor, DonRegaloWeb y VLUNT harán tus delicias desde el primer momento que las conozcas, con unas seductoras y coloridas propuestas que resultan igualmente ideales como regalos para agasajar a un recién nacido y a sus orgullosos papis.

La ropa de bebé recién nacido encanta a todos. Haz tu mejor elección y ¡disfrútala!

 

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